martes, diciembre 18

Sin camino

Entre tantos juegos me perdí,
olvidé ir dejando semillas en el camino.
Hoy el regreso es borroso,
las sombras me persiguen.

Intenté correr
pero ellas son más rápidas
“déjalo todo y camina hacia delante,
es la única forma de matarlas”.

Delante solo encuentro vacilación,
detrás oscuridad.
Tengo miedo de dar un paso en falso
y perderme para siempre.

De repente todas las rosas se marchitan
los árboles que con esperanza rozaban el cielo,
hoy se agachan a darme su más sentido pésame.
Y la luz… ya no tiene fuerzas para brillar por mí.

¿Todos perdieron la fe en mí?
¿Ya nadie cree que puedo volver?
Se que he hecho las cosas mal
pero no me pueden condenar así.

Aún guardo en mi alma la foto de aquel verano
todo era color de estrellas,
¿Qué pasó con todo eso?
Se lo tragó la oscuridad, el pasado.

¡Al fin veo una leve esperanza!
Un dulce pajarito se posa cerca de mí
me contempla, me ilusiona
y salé volando sin decir nada.

Me ha dejado sola, encerrada en un bosque encantado
me dejo caer, sin fuerzas
las raíces me aprisionan
y me absorben hacia el centro de la tierra.

Ahora todo es más oscuro
pero se siente como volver a nacer.
Siento pasos que retumban sobre mi cabeza
escucho su voz, era ella.

Era la vida que pasó corriendo sobre mis raíces.