domingo, diciembre 22

Alas de sangre

Plumiferos con alas de sangre,
vidrios deshilachados,
el crujir de los huesos que se arrastran
en busca de un cajón.

Retumba el chillido de fuego
caen estacas de vidrio
y comienza la batalla.
Allí donde la muerte lucha con sí misma.

Gallinas que corren
cerdos que largan un olor estupefacto
y las cucarachas que antes dominaban
hoy se retuercen de dolor.

El cielo llora color escarlata
los pájaros caen como misiles directo al corazón,
solo llevan un mensaje,
el sonido del más allá.

Corazón de ceniza

Es fuego que quema el alma, y con cada beso nace el fénix que despliega sus alas dentro de mí. En un místico vuelo hace libre mi palpitar, se eleva y danza sobre nosotros. Nos rocía de un polvo brillante, y con su cola de fuego acaricia mis mejillas para luego posarse en su pecho. Quema, pero no duele ni me consume. 
Cuando el tiempo y el espacio suenan, abro los ojos, para ese entonces el fénix vuelve a reposar en las cenizas de mi pecho. Cenizas que me dan vida, que impulsa mi sangre y se asemejan a las estrellas. Miro sus ojos de fuego, sonrío, tomo su mano y seguimos caminando. 

Soy un alma de fuego, vivo de las llamas que en mí enciendes. Te amo por ser mi suspiro de vida y por dejarme arder juntos.