Recuerdo mi infancia, corría por el parque sin preocupaciones, el columpio era mi único miedo y tocar el cielo era mi única meta. Los adultos me parecían tan idiotas, la rutina me parecía tan ajena, y ni siquiera sabía nada de la vida. No sabía el significado de tantas palabras, los sentimientos no tenían intensidad, y las personas no eran tan importantes para mi. Tuve una hermosa infancia, pero tuve que crecer, y ahora lo único que hago es añorar ese espíritu infantil. Hasta hace muy poco ese espíritu seguía aún latente, todo me era ajeno, realmente me sentía libre y feliz de vivir. Sabía apreciar las más pequeñas cosas de la naturaleza, estudiar no me era sinónimo de castigo y el amor no era un gran problema. La decepción y las peleas me sonaban a utopías en mi vida, hasta ahora que esa esencia se apagó.
Creo que fue un descuido de mi parte, no se como pasó, ni cuando. Pero de a poco se fue desgastando, empecé a decepcionarme de personas que realmente quería, empecé a sentirme incomprendida y sola, tuve muchas peleas, y ahora todo me pesa. Ahora siento la oscuridad a mi al rededor y la palabra muerte es muy tentadora. Nunca antes había pensado en ello, ahora más de un vez me parecían una buena solución.
¿Porqué? me siento tan vacía sin ella, realmente nunca creí que me podría sentir así, yo que siempre fui amante de la vida, amante de los colores, amante de la armonía. Hoy la vida me parece insulsa, el negro es mi color favorito y el ruido es lo único que escucho.
¿Que me dices si a todo esto le sumamos problemas de adolescente? drogas, alcohol, más decepciones, exigencias, bulimia, anorexia, dolores del corazón. Yo se que puedo soportarlo, si bien la muerte es tentadora y me parece una buena solución, nunca lo haría, por lo menos no por ahora. Tengo que aprender a sobrevivir, todo esto me hace fuerte y tengo que luchar por ser quien quiero ser.
Hoy es la primera vez que me siento tan mal, nunca algo me dolió tanto. Ese dolor en el pecho permanente, sus palabras fueron como puñales que destrozaron en millones de cristales mi corazón. Literalmente siento ese vacío, y pensar me destruye aún más. Sueño todas las noches con él, llorar se me está haciendo rutina y la falta de aire también. Oh indefenso corazón, lamento haberte dejado desprotegido bajo el granizo, pero juro que esta vez sentía que no te iba a pasar nada, por eso te solté sin miedo a que te pasara algo. Y aquí estoy, con el corazón destrozado. Que amargo es el desamor.
A ese dolor constante, sumale tener que sonreír, respirar profundo y aguantar el llanto, decir que ya lo vas a superar, quitarle importancia. Cuando en verdad es en lo único que piensas. Imaginar cosas que nunca van a pasar, desear despertar y que todo sea un sueño, pero caer en que es la realidad. Ya basta querida, afrontalo como nunca, todo ese dolor conviértelo en fuerzas para luchar.
Que triste es que nadie entienda lo que estas pasando, nadie tiene un buen consejo, a nadie realmente le importa, nadie me obsequia ese abrazo reconfortante. Ay amigo, cuanta falta me haces.
¿Porque es tan injusto? miro a mi alrededor y todos son felices con sus parejas, gente que a mi edad ya está teniendo relaciones (lo cual no me enorgullece, me parece aberrante), mientras que yo lloro por las noches. Cuanto más sinceros son tus sentimientos, cuanto más real y fuerte es lo que sientes, más probabilidades de sufrir tienes. Porque en esta sociedad quienes son felices son aquellos que se casan por dinero, las chicas hermosas y perfectas que todos desean, no la fea que aún cree en el amor. Yo no tengo posibilidades en esta sociedad, si él no me quiere, nadie me va a querer. Si él no me quiso, a nadie más voy a querer, no imagino mi vida con otra persona que no sea él.
Me rehúso a olvidarlo, lo amo tanto... ¿porque Dios? ¿porque Destino? ¿porque tengo que aprender a vivir sin su cariño? ¿porque tengo que acostumbrarme a ser solo amigos? MALDITA YO. ¿Porque las cosas tienen que ser así?. Juro que haría lo que fuere por volver a enamorarte, ¡lo que sea! Si me dieras una oportunidad, si intentáramos realmente. No puedo ni imaginar, perder las esperanzas, renunciar a tu amor, aceptar que las cosas son así y nada más. ¡NO PUEDO!. Pero tengo que.
Nunca te voy a olvidar porque me duele, porque no quiero. Siempre voy a estar aquí si algún día vuelves a sentir o quieres intentar, que me importa si mi corazón se sigue destrozando, yo daría todo y no estoy exagerando. Seremos amigos, pero nunca, nunca, te voy a dejar ir porque eso me mataría.