martes, febrero 28

Tormenta eléctrica

Siento su dulce fragancia a lo lejos,
la leve brisa que hace danzar mis cabellos, trae consigo su aroma natural.
Observo con calidez cada paso que das, ¿hace cuanto esperaba este encuentro?
los truenos lentamente se apoderan de mí, una caricia y…
tu mirada es mi único reflejo.
Podría pasar horas penetrando en su alma, pero los relámpagos me lo impiden,
esas imágenes que destellan en mi mente, no me permiten disfrutar del momento.
El ardor sube por mi pecho mientras mi corazón se quema,
sus tiernos susurros, las cosquillas en mi cuello,
mis emociones están por explotar.
¡Rayos! me he enamorado.
Cuando vuelvo a posar mis alas sobre el suelo, espero…
el cielo llora por su ausencia, mojando mis recuerdos
su silueta se pierde entre las nubes y suspiro…

Mi ángel, nunca me abandones.

lunes, febrero 13

A un paso de la eternidad

Escondida dentro de esta cueva que yace en la oscuridad, puedo sentir su hedor, la bestia me espera, está sedienta y no planea tener ni un poco de compasión por su presa. Mis ropas son harapos, mi piel es tan caliente como el vientre de una madre, por mis venas corre vida, vida que poco a poco se escapa. Muero de hambre pero al menos estoy protegida de la bestia, no quiero salir, el miedo me ahoga... hasta apenas poder respirar. ¿Morir desolada, con frío, con hambre, sintiendo como cada gota de vida se derrama hasta dejarme vacía o enfrentar a la bestia para dejar que ella me vacíe en cuestión de segundos?. Moriré de todas formas.
Sabía que la bestia no podría entrar a la cueva porque una bruja se encargó de hechizarla, si entra, jamás podrá volver a salir. En cambio yo, soy una insignificante humana y puedo salir cuando quiera, pero luego de ver como la bestia disfrutaba cada gota de aquella joven bruja, salir no estuvo en mis planes, hasta ahora. Tomé coraje, y lo que sea que la bestia quiera de mí, la enfrentaré. Caminé con precisión y allí estaba, esperándome, apenas me vio fijó sus ojos en mí, esos ojos color escarlata sedientos de vida. Su tez pálida y fría como la nieve hacía resaltar el intenso color en sus ojos, coloqué un pie fuera de la cueva, vi como él abría su boca dejando salir un sonido espeluznante y pude ver sus afilados colmillos que esperaban ansiosos atravesar mi piel. Con mi otro pie fuera me atreví a decir mis primeras palabras de la eternidad. “¿Qué estás esperando? Muérdeme, toma mi corazón, ya me despedí de su latido”.

miércoles, febrero 8

Butterfly, fly away

Soy una mariposa encerrada en la oscuridad, estoy cansada de la humanidad, quiero libertad. No soporto ver la malicia, toda la basura que me rodea. La gente ignorante y superficial, los hipócritas, maldita sea, solo quiero escapar. Estoy cansada, no quiero más, cada vez me cierro más, cada vez me siento más sola y que difícil es la soledad. Siento furia, como si estuviera cayendo en un pozo infinito de depresión, no me quiero sentir así. Yo, la mariposa de colores, siempre alegre, llena de paz, me estoy empezando a marchitar. Por favor, dejenme volar, quiero ser libre.



martes, febrero 7

sábado, febrero 4

Lost into myself

Se siente como perderse a si mismo en una constelación de mareas, intentas sumergirte en tu ser pero no logras alcanzarlo, es olvido. Los recuerdos de quien eras se borran al ritmo del amanecer y aunque el tigre los quiera atrapar es imposible, esa esencia ya se esfumó. De nada sirve aferrarte ni arrepentirte, simplemente camina hacia las estrellas y has todo lo posible por volver a parecer aquella ráfaga de polvo. Solo se que debo encontrarme, aunque esté enterrada quince metros bajo tierra. Es un dilema, buscarme o dejarme llevar por la corriente, lamentablemente se que la respuesta no es la que quiero escuchar, eso implica encerrarme en un baúl y tragarme la llave, pero solo así me voy a sentir completa.

“Por favor, vuelve a mi”.