domingo, marzo 3

I wanna come back in time


Recuerdas cuando jugábamos a las mamás? Todo parecía tan distante e imaginario, era un simple juego y nada más. Criar a un niño, cocinar y trabajar eran formas de pasar la tarde deseando algún día crecer para salir con amigos, sentirnos grandes y tener ciertas libertades. Me acuerdo que a esa edad, lo único que quería era poder salir a cualquier lado sin pedirle permiso a mis padres, llegar tarde a casa, enamorarme como en todas las películas, ir a cumpleaños, a bailar; quería ser adolescente y ser considerada un adulto. Porque odiaba que mis padres me dijeran “sos muy chica para esto, sos muy chica para aquello”, no me gustaba ser considerada una niña.
Sin embargo, pensando en ser grande, me olvidé de disfrutar todo aquello hasta en sus más mínimos detalles. No recuerdo la fecha justa, ni el momento, pero me puedo ver guardando todas las muñecas en una caja para al siguiente día volver a jugar; no se cuando fue, pero desde ese día las muñecas no volvieron a salir de aquella caja.
Empecé el liceo, al fin lo que tanto deseaba había llegado. La mejor etapa, sin dudas. Aunque aún no era lo suficientemente grande para algunas cosas. Todavía escuchaba a mis padres decir “sos muy chica para eso” pero sin embargo cuando me mandaban a hacer algo, me decían que ya estaba lo suficientemente grande para hacerlo. Así que, ¿cómo es la historia?, sí, no era lo suficientemente grande, pero ya no era una niña.
A pesar de eso, fue la mejor época. Siempre había deseado tener esa edad, por lo tanto, comencé a disfrutar y a prestar atención en todas las pequeñas cosas a las que antes, no había prestado atención; no quería cometer el mismo error que cometí de chica.
Ahí apareció Disney, y con ello, mi fanatismo por todas las bandas pop comerciales del momento, específicamente los Jonas Brothers y Demi Lovato. Sí, hoy ya casi ni los escucho, fueron solo una etapa y nada más. Y todavía escucho la gente que se queja de que son puro comercio, que son de plástico, que son todos maricas, y otras cosas. Pero la verdad es que yo les tengo demasiado aprecio, y todavía lloro escuchando sus canciones o viendo películas o conciertos. La razón no es que aún sea fanática, es porque ellos me recuerdan perfectamente la mejor época de mi vida, y lloro, pero no por estúpida, si no por melancolía, porque hoy me encantaría volver a esa época.
Como explicarlo, desde el momento que ellos aparecieron, que fue justamente cuando dejé de ser una niña pero todavía no era un adolescente, fue cuando empecé a descubrir el mundo, conocer gente nueva, cosas nuevas, emociones nuevas. Era una pequeña parte de lo que me esperaba en la vida, pero todavía conservábamos la inocencia de un niño. Todavía teníamos sueños y fantasías de niños, todo era más “suave”, no conocíamos la maldad, no podíamos conocerla. Las cosas que hacíamos o deseábamos hacer, todavía tenían esencia de niño, esencia de inocencia. Y ellos, representaron todo esto. Pero aparte, con su música, de cierta forma me protegieron, me metían en una burbuja de “fanatismo” y ellos fueron los que me ayudaron a prolongar lo más que pude esa época. Yo seguía escuchándolos y alguna que otra vez siendo criticada mientras veía que otros ya iban cambiando, de a poco dejaban de ser niños, dejaban de tener esa esencia inocente, empezaron a conocer la maldad y a tener otra clase de deseos.
Y sí recuerdo cuando terminó esa etapa, fue el día que los Jonas Brothers se separaron, fue el día que me di cuenta que todo lo que la gente decía era cierto, eran estrellas, ese era su trabajo y lo único que hacían era decir que “nos amaban a todas”, para ganar dinero. Ese día mi burbuja explotó. Y aunque parezca trágico o estúpido, desde ese día me abrí al mundo y de a poco dejé de ser “mitad niña-mitad adolescente” y entré en el proceso de la adolescencia. Que sin dudas es “adolecer”. Ahora, que cada vez estoy más compenetrada en esta época y preparándome para la próxima etapa, en lo único que pienso es en volver el tiempo atrás. En el que ya no éramos niños, pero seguíamos teniendo la inocencia y la dulzura de tales. Desde que mi burbuja explotó no pude volver a ser fan de alguna banda o algo, pero todavía lloro con algunas canciones de esa época, o todavía me emociona y amo, aquellas bandas. ¿Por qué? Porque esa fue la mejor época de mi vida, y daría todo por volver a vivirla. Porque ahora que soy “grande” quiero volver a ser una niña. Porque no me gusta el mundo de los grandes, todo es más frío, real y oscuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario