Todos tenemos una llama dentro de nosotros, ¿nunca la has sentido arder? eso es porque está apagada, nuestra misión es justamente tratar de encenderla. La forma más simple sería tragando un fósforo que incendie todo nuestro ser, pero lo cierto es que esa no es la solución.
Encender esa llama lleva años, muchos años de sacrificio y trabajo interior. Temo que yo aún lucho contra mis antifaces para lograr llegar al fondo, para por fin hacer ese viaje que me transporte hasta el centro de mi ser.
Mis disfraces son muchos, y algunos muy difíciles de vencer, pero tarde o temprano voy a matarlos y por fin voy a dejar la llama arder. Va a arder dentro de mí con tanta fuerza que todo mi cuerpo se desintegrará y por fin seré libre, por fin dejaré de ser prisionera de este mundo de máscaras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario