martes, agosto 14

Letter to say Goodbye

Las nubes dejan espacio en mi vista para observar con claridad el despejado cielo, y el sol que brilla sin motivos. Mi mente lo hace de la misma manera, ahora logro comprender las cosas como son, pero mi vida, yo ya no tengo sentido ni motivos para seguir viviendo.
Simplemente me despido con balas de este calibre dejando mis últimos pensamientos escritos, para que cuando amanezcas encuentres esta carta sobre la mesa del comedor y, sin ningún tipo de sospecha, la leerás. No me busques, ya me fui. Así de fuerte y sin anestesia te lo digo, lo siento pero es la forma más sencilla y directa. 
El problema es que durante años he estado buscándote, y cuando al fin te encontré sentí que todo mi cuerpo y alma se complementaron, y sabía que era para siempre. Esto último aun lo sigo creyendo. ¿Pero como sobrevivir en este mundo, si nunca aceptaste cuanto me amabas?. Vivimos juntos, me tocas pero no te siento, respiras pero nada se mueve dentro de ti, ¿realmente estás vivo? creo que hace tiempo ya te he perdido. No sabes cuantos fueron los inútiles intentos para recuperarte, por mucho que me doliese tenía que rendirme; ya no podía más.
Lo que me llevó a este desenlace fue comprender que ya no soy nadie, que ya no importo ni me necesitas; se que no soy la misma, he renunciado a muchas partes de mi para encajar en la sociedad, pero solo tu me traes a suelo firme y me recuerdas quien soy; solo tu me haces sentir bien conmigo misma. Y ahora que te alejas sin ningún tipo de arrepentimiento, ahora que he pasado a ser otra simple persona a tu alrededor; ahora no se quien soy, perdí toda identidad que podía pertenecerme cuando estaba contigo. Realmente esto me mató lentamente, llegando al día de hoy, donde ya no queda nada de quien era, nadie de quien me enorgullezca ser; donde no me quieren tal cual soy como tu lo supiste hacer. Mi esencia se desvaneció al igual que tu amor.

Sin más preámbulos, no me busques, debes enfrentar la vida, no lo digo por mi, porque a esta altura creo que poco te importará; lo digo por ti. Si hay algo que me dolió al partir fue dejarte solo, siempre quise ser la primera en escuchar tus problemas, aunque callaras; siempre quise darte de mis consejos y apoyo cuantas veces fuese necesario pero por sobre todo prometí siempre estar allí; siempre. Lamento romper la promesa, pero el para siempre no es eterno, al igual que los te amo. Así que con lágrimas en los ojos, esas lágrimas a las que tú les has perdido el gusto, te digo: adiós cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario