El día más esperado de la semana llegó. Los miedos de la mañana van desapareciendo a lo largo del día, todo salió mejor de lo esperado. Creo que una de las cosas memorables del día fue verlo; es patético pero últimamente de él depende mi felicidad. Pero admito que también me alegré al darme cuenta que Dios si me apoya, y que en verdad me escucha; gracias. Al finalizar el día un cambió de planes hizo de mi día un gran día. Nada más lindo que empezar una frías y tan esperadas vacaciones, que una tarde con amigos. Olvida los dolores, el frío, la tensión y el estrés; deja que se vayan con este viento de invierno, solo por hoy.
Poco a poco el llanto deja de ser mi amigo, aunque el dolor siempre esté presente. Poco a poco la vida me va sonriendo y yo le regalo una sonrisa de vuelta. ¡Gracias por escucharme!.
Queridas dos congeladas semanas de vacaciones: espero que me tengan preparado algo bueno.
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