No soy nadie, solo soy un disfraz. La mascara que todos ven, no es mi verdadero rostro. Lo complicado es saber diferenciarnos. Aveces hasta yo me confundo. No solo soy yo, son ellos que me miran a través de los agujeros, con ojos críticos, esperando el golpe para echarse a reír y luego tenderme una mano. Pobres ingenuos que aún no han notado lo fácil que es desatarse de las cadenas, lo simple que
es quitarse el antifaz y quemarlo. Pobres de ellos, que piensan que no me doy cuenta, que solo son un disfraz. Pobres de ellos, que creen serlo todo, cuando solo son trapos viejos y un antifaz que cubre todas sus desgracias. Son una simple sonrisa falsa.
Bajo la cabeza, miro el suelo y camino en la dirección correcta, con pisadas firmes y confiadas. No me quitaré la mascara, pero seré consciente de lo que soy. Me diferenciaré del resto, solo por mis ojos y mi forma de mirar. Pero no se lo diré a nadie, será mi secreto, el de mi antifaz y yo, el de mis egos y yo. Con que solo yo lo sepa, es suficiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario